25/1 - Síndrome del Túnel Carpiano - Una dolencia común en peluquería canina/felina

SÍNDROME DEL TÚNEL CARPIANO.

¿Sabías que muchos de los groomers desarrollan una lesión silenciosa por los movimientos repetitivos con tijeras, peinetas y trimadores?


El ejercicio del oficio de la peluquería canina y/o felina implica una serie de movimientos de las manos que generan lesiones como el Síndrome del Túnel Carpiano, que es una dolencia que se produce por el movimiento repetitivo y posiciones forzadas de la muñeca. 

Es una lesión por estiramiento crónico producida por el atrapamiento del nervio mediano a su paso por la muñeca. Este túnel se compone de huesos, tendones, tejidos y nervios que circulan por el recorrido del brazo hacia la mano, la palma, los dedos y la muñeca para permitir el movimiento libre. Sin embargo, si el túnel se hincha, la presión e inflamación afectarán los nervios internos, lo cual causa dolor severo y hormigueo o sensaciones de adormecimiento.



Esta enfermedad provoca dolor crónico y limitación de movimiento de la mano, lo que puede suponer un gran problema para un groomer e incluso obligarle a abandonar la profesión.

Aparece por el movimiento repetitivo de la mano y la muñeca ejerciendo presión sobre un instrumento como las tijeras, rasquetas, trimadores, peinetas, e incluso turbinas y máquinas cortapelos.


¿Qué síntomas tiene?

Al inicio, la mayoría de los pacientes se quejan de:

  • Dolor en la muñeca y antebrazo.
  • Sensación de acorchamiento de los dedos (pulgar, índice, corazón y parte del anular).
  • Calambres y hormigueos en muñeca y mano.


Estos síntomas son típicamente nocturnos y/o posturales, pero si no se tratan, con posterioridad, aparecerá debilidad y atrofia de músculos de la mano, así como torpeza al manipular objetos.

Los inicios de un Síndrome de Túnel Carpiano se manifiestan con calambres y entumecimiento progresivo de las manos, especialmente del pulgar y de los dedos índice y medio. También aparece dolor y falta de tacto, como si las manos fueran de corcho. Otro síntoma muy común es la sensación de tener la mano y los dedos hinchados, aunque no haya una hinchazón visible. 

Muchos de estos síntomas, al principio, se alivian agitando las manos o cambiando la posición (por ejemplo, levantando el brazo). 

A medida que avanza la enfermedad, el dolor persiste y se va extendiendo, subiendo por el antebrazo hasta el codo. También empieza a alterarse el sentido del tacto, notando dificultades para distinguir, por ejemplo, entre frío y calor. Asimismo, la debilidad de la mano dificulta hacer ciertos movimientos delicados, como abotonar una camisa o incluso cerrar el puño.

Cuando la enfermedad ya está muy avanzada y se agrava, volviéndose crónica, el movimiento del músculo puede llegar a atrofiarse de manera importante, impidiendo realizar tareas manuales básicas como atarse los zapatos, y disminuye mucho la fuerza de la mano.


¿Cómo se evita el Síndrome del Túnel Carpiano?

Para prevenir la aparición del Síndrome de Túnel Carpiano es necesario mantener siempre una postura correcta de las muñecas, sin forzar ni presionar los tendones y los nervios.

Para ello es esencial utilizar las herramientas de trabajo adecuadas, con un diseño que se adapte a la mano y a su movimiento, y añadiendo almohadillas si detectamos más presión de la conveniente. Las tijeras, trimadores o cuchillas de stripping, peinetas, cardas o rasquetas, actualmente son diseñadas con consideraciones ergonómicas para ayudar al estilista canino o felino a realizar tareas de desenredo, stripping, deslanado e incluso secado del manto de canes y felinos sin poner en riesgo su salud.

También es importante realizar descansos a menudo, relajando las manos y estirando las articulaciones en todas direcciones.

Antes y después de las tareas laborales habituales, entre un servicio de peluquería y otro, entre perro y perro, es conveniente hacer estiramientos para preparar y relajar músculos y tendones, reduciendo así el riesgo de lesión. Algunos ejercicios que se pueden realizar son los siguientes:


  1. Flexionar los codos y entrelazar los dedos de las manos a la altura del pecho. Hacer rotaciones de muñeca hacia un costado y hacia otro. Repetir 15 veces para cada lado.
  2. Apoyar las manos con fuerza sobre una superficie horizontal y plana como una mesa, separando los dedos. Mantener durante 15 segundos.
  3. Recoger los dedos sobre la palma de la mano, apretando de manera ligera. Mantener durante 15 segundos. 
  4. Con una mano, estirar cada dedo de la mano contraria suavemente. Mantener durante 2 ó 3 segundos con cada dedo. 
  5. Rotar cada dedo suavemente en ambas direcciones. Repetir 10 veces en cada dirección y con cada dedo.


Si ya tienes síntomas, no lo ignores.
Consulta a un especialista. Tus manos son tu herramienta más valiosa.
Cuídalas.