Cortes, mordeduras, dolor de espalda, alergias al shampoo, jornadas agotadoras con clientes difíciles. Si llevas un tiempo en esto, probablemente ya conoces alguno de estos riesgos en carne propia. Lo que quizás no sabías es que todos tienen nombre y categoría dentro de la seguridad laboral chilena.

La peluquería canina y felina rara vez aparece mencionada en los manuales de prevención de riesgos. No hay una norma pensada específicamente para groomers, y muchos salones -sobre todo los más pequeños- no están sujetos a fiscalizaciones de salud y seguridad en el trabajo. Eso no significa que el oficio esté libre de riesgo: significa que el groomer tiene que conocerlos por su cuenta.

Los organismos administradores del seguro de la Ley 16.744 en Chile -ACHS, Mutual de Seguridad e ISL- clasifican los riesgos laborales en cinco grandes categorías: ergonómicos, biológicos, físicos, químicos y psicosociales. En este artículo revisamos cómo se manifiesta cada una en el día a día de un salón de grooming. Sobre las medidas de prevención hablaremos solo de forma general, porque merecen un artículo propio con más detalle.

Riesgos ergonómicos: el desgaste que no se nota hasta que ya está instalado

Es probablemente el riesgo más subestimado del oficio, y a la vez el más documentado. El groomer trabaja de pie, muchas horas seguidas, sosteniendo animales con un brazo mientras corta o cepilla con el otro, repitiendo el mismo movimiento de muñeca cientos de veces por jornada. Esa combinación -postura forzada, trabajo estático de pie y movimiento repetitivo de extremidades superiores- es exactamente el escenario que describe el Protocolo de Vigilancia TMERT (Trastornos Musculoesqueléticos Relacionados con el Trabajo) del Ministerio de Salud, vigente en Chile desde 2024 y actualizado en su tercera versión a fines de 2025.

Un TME es una lesión que se desarrolla gradualmente por esfuerzo repetido sobre una parte del sistema musculoesquelético, o por un esfuerzo puntual que sobrepasa lo que el tejido puede resistir. En groomers, suele afectar muñecas, hombros, cuello y zona lumbar.

Muñeca y mano

Por el uso constante de tijeras y máquinas de corte. Puede derivar en tendinitis o síndrome del túnel carpiano.

Hombros y cuello

Por mantener los brazos elevados o encorvarse sobre la mesa de trabajo cuando la altura no es la adecuada.

Espalda baja

Por sostener o levantar animales de mayor tamaño, y por permanecer de pie sin cambiar de postura durante horas.

Lo importante de este protocolo es que aplica a toda empresa, sin importar su tamaño o rubro, según indica la Ley 16.744. Es decir, un salón de grooming de dos personas está tan sujeto a esta normativa como una gran clínica veterinaria.

Riesgos biológicos: mordeduras, arañazos, zoonosis y alergias

Todo profesional que trabaja directamente con animales está expuesto a riesgo biológico. En grooming, este riesgo tiene tres caras distintas.

Mordeduras y arañazos

Son el accidente más frecuente y el que más se enseña a prevenir en los cursos básicos, precisamente porque es el más visible. Un perro o gato puede reaccionar de forma impredecible por miedo, dolor o estrés, incluso con un groomer experimentado. En Chile, una mordedura o arañazo sufrido en el ejercicio del oficio constituye un accidente del trabajo bajo la Ley 16.744, y debe notificarse al organismo administrador correspondiente.

Zoonosis

Son enfermedades transmitidas de animales a personas. Pueden contraerse por contacto directo con la piel, el pelo o los fluidos del animal, por inhalación, o de forma accidental a través de heridas, mordeduras o arañazos. El riesgo aumenta con animales sin control sanitario al día.

Alergias y dermatitis

La exposición constante a pelo, caspa y saliva animal puede generar dermatitis de contacto y reacciones alérgicas respiratorias en quienes desarrollan sensibilidad con el tiempo, incluso sin haber tenido alergias previas.

Un dato que conviene tener presente

El riesgo biológico no depende solo de "tener cuidado". También influyen las condiciones sanitarias del animal, el estado de vacunación y la información previa que entregue el propietario. Por eso preguntar antes de comenzar -alergias, cirugías recientes, comportamiento- no es solo un gesto de buena atención: es parte de la gestión del riesgo.

Riesgos físicos: el peligro más visible del oficio

Son los que primero vienen a la mente cuando se habla de seguridad en grooming, y con razón: son los más frecuentes en términos de accidentes reportados.

RiesgoCómo se produce
CortesTijeras mal afiladas, cuchillas en mal estado o movimientos bruscos del animal durante el uso de herramientas cortantes.
QuemadurasSecadores y máquinas de corte que se recalientan, o agua a temperatura inadecuada durante el baño.
Caídas y resbalonesPelo acumulado en el piso, superficies mojadas por el baño, o mesas de trabajo inestables.
RuidoExposición prolongada al ruido de secadores y máquinas, especialmente en salones con varios puestos simultáneos.
Riesgo eléctricoCables sueltos o dañados, equipos en mal estado, contacto de aparatos eléctricos con agua.

Ninguno de estos riesgos es exclusivo del grooming, pero la combinación de herramientas cortantes, agua, electricidad y un animal en movimiento en el mismo espacio de trabajo los vuelve particularmente presentes en este oficio.

Riesgos químicos: lo que respiras y lo que tocas todos los días

Shampoos, acondicionadores, desinfectantes y productos de limpieza del salón son parte de la rutina diaria de cualquier groomer. Usados correctamente son seguros, pero la exposición repetida -sobre todo a productos concentrados que se manipulan sin diluir correctamente, o en espacios sin ventilación adecuada- puede generar irritación de piel, ojos y vías respiratorias, además de reacciones alérgicas que se desarrollan con la exposición acumulada en el tiempo.

Este riesgo suele pasar inadvertido porque sus efectos no son inmediatos como un corte o una mordedura, sino que se instalan de forma progresiva.

Riesgos psicosociales: la parte menos hablada del oficio

Un salón de grooming es, además de un espacio de trabajo físico, un espacio de atención constante al público. Eso trae consigo un tipo de riesgo distinto a los anteriores: el psicosocial.

Se relaciona con la carga emocional de trabajar con animales estresados o adoloridos, la presión de tiempo cuando hay varios turnos agendados, y el trato con propietarios ansiosos o exigentes respecto al resultado del servicio. La exposición sostenida a estos factores, sin espacios de descanso o apoyo, puede derivar en fatiga crónica y desgaste emocional.

Por qué vale la pena nombrarlo

Los riesgos psicosociales suelen quedar fuera de las conversaciones sobre seguridad en grooming, que tienden a enfocarse solo en lo físico. Pero los organismos de seguridad laboral en Chile los incluyen como una categoría formal de riesgo, con el mismo peso que los demás.

Una mirada de conjunto

Ver estos cinco riesgos por separado ayuda a entender algo importante: la seguridad en peluquería canina y felina no se resuelve solo con "tener cuidado con las tijeras". Es un conjunto de factores físicos, biológicos, químicos, ergonómicos y psicosociales que actúan en simultáneo, muchas veces sin que el groomer los identifique como tales.

Reconocerlos es el primer paso. El segundo -las medidas concretas para prevenir cada uno- lo abordaremos con más profundidad en un próximo artículo.

Herramientas en buen estado, menos riesgo

Buena parte del riesgo físico del oficio se reduce con tijeras bien afiladas, cuchillas en buen estado y equipos que funcionan como corresponde. Revisa nuestra selección de insumos y herramientas profesionales para el salón.

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Conclusión

El trabajo de groomer exige precisión técnica, pero también conciencia de los riesgos que conlleva el oficio día a día. Conocerlos -ergonómicos, biológicos, físicos, químicos y psicosociales- es la base para tomar mejores decisiones en el salón, cuidando tanto al animal como a quien lo atiende. En el próximo artículo profundizaremos en cómo prevenir cada uno de estos riesgos de forma concreta.


Nota: Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la evaluación de riesgos que debe realizar cada empleador según la Ley 16.744, ni la asesoría del organismo administrador del seguro laboral correspondiente (ACHS, Mutual de Seguridad o ISL).

Fuentes consultadas

  1. Instituto de Seguridad Laboral (ISL) - Protocolo de Vigilancia TMERT: isl.gob.cl/tmert
  2. Mutual de Seguridad CChC - Trastorno musculoesquelético de extremidades superiores: mutual.cl
  3. ACHS - Ficha técnica actualización Protocolo TMERT v3: achs.cl
  4. ACHS - Cómo controlar los riesgos biológicos en el lugar de trabajo: achs.cl
  5. ACHS Gestión - Clasificación de agentes de riesgo (químicos, físicos, biológicos, ergonómicos, psicosociales): achsgestion.achs.cl
  6. Instituto de Seguridad Laboral (IST) - TMERT-EESS: ist.cl
  7. MINSAL - Protocolos de vigilancia para trabajadores expuestos a factores de riesgo TMERT: minsal.cl
  8. Ley N° 16.744, sobre Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.